Tirando Ando











{20 July, 2009}   "Sucio Turismo"
Durante mis horas muertas en el periódico, en las que me dedico a leer, leer y navegar, he encontrado algo que me ha llamado mucho la atención: el lugar turístico más antigiénico del mundo…y lo peor de todo, es que yo he estado en el en tres de ellos, incluyendo el número uno en el que he hecho lo propio, ejem.

 

En el puesto número cinco de los lugares más antihigiénicos del mundo:
El Teatro Chino de Grauman, en Hollywood: que ha pasado de ser uno de los sitios más glamurosos del planeta a uno de los más sucios.


En el puesto número cuatro, y esta vez en Europa: La Plaza de San Marcos en Venecia, que gracias a sus palomas, o más bien tendría que ratas voladoras, y sus “cagadas” se han convertido en el cuarto lugar más antihigiénico del planeta. Siento decir, que estuve tentada a tocar las palomas, pero el hecho de pensar en las ratas, me hizo rehusar en mi primer intento.



En el número tres, y entrando en el top del ranking…. La tumba de Oscar Wilde, en París.

El escritor está enterrado en el cementerio Pere Lachaise, en la división 89 y por alguna razón que se desconoce, alguien besó la piedra con lapiz de labios y ahora se sigue la tradición como señal de respeto o admiración. ( A ver quien encuentra hueco para besarla…)

 

  


Y en el puesto número dos …..Los muros de chicle de Seattle :

Los historiadores están seguros que los chicles empezaron a pegarse ahí a principios de los 90, por gente que salía del teatro y no sabía que hacer con sus chicles, aunque hay diferentes opiniones, y otros creen que empezó a fraguarse por los 50.

 

Y en el puesto número uno de los sitios más insalubres del mundo: chan tata chaaaan: The Blarney Stone: La piedra del Castillo de Blarney, en Irlanda.

Según cuenta la leyenda, besando la piedra por la parte de abajo se obtiene el Don de la elocuencia. La piedra fue incrustada en la torre del homenaje en 1446. La leyenda dice que la piedra es un fragmento de la Piedra de Scone, regalado a Irlanda por Roberto I de Escocia (Robert the Bruce) en 1314, en agradecimiento por su colaboración en la Batalla de Bannockburn. El fragmento de piedra fue otorgado a Cormac McCarthy, rey de Munster quien era el dueño de la fortaleza Bantry. Obviamente, cuando estuve, la besé tal y como manda la tradición: de espaldas.


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et cetera