Tirando Ando











{28 July, 2008}   Identified

He encontrado esta noticia en el periódico.

Me siento identificada, pero a mí, de momento, me tratan mejor….Miedo me da cuando llegue el redactor jefe que está de vacaciones…

Ellos también fueron becarios

Un joven y melenudo Pedro Piqueras.Un joven y melenudo Pedro Piqueras.

MADRID.- Han llegado lejos. Muy lejos. Ahora son caras muy conocidas en la televisión. Pero no ha sido fácil. Tuvieron que empezar de cero. Cualquier mes de agosto como el que está a punto de empezar, con las redacciones tomadas por jóvenes muy parecidos a ellos hace años. Comienza el mes de los becarios por excelencia. Muchas ilusiones por delante, muchas equivocaciones hasta poder lucir la etiqueta de profesionales, muchas anécdotas imborrables, zancadillas, paseos a la fotocopiadora y muchos más a la cafetera. El verano es la época de las oportunidades para los novatos… Y ellos supieron aprovecharlas.

“Hay que empezar barriendo para conocer la mecánica desde abajo”, aconseja Pedro Piqueras, director de Informativos Telecinco y presentador de la segunda edición. Como él, otros compañeros de profesión aguantaron carros y carretas. “Mi primer año de prácticas estuve sin cobrar un duro y sin librar un día… ¡pero estaba encantado!”, asegura Manolo Lama, periodista deportivo de Cuatro. Todos fueron, en algún momento, chico de los recados. “Me llamaban el porteador de Prado del Rey” bromea Matías Prats “porque lo portaba todo: cintas, cafés…”.

A Lama le encargaban comprar helados de 30 pesetas y sólo le daban 25. “El primer día me callé y puse el duro, pero cuando me mandaron al siguiente, pedí las cinco pesetas que faltaban”, comenta. “Yo el primer año me dejé las pestañas con la luz de la fotocopiadora”, bromea Brasero, presentador del tiempo en Antena 3. La especialidad de Lobato, presentador de la Fórmula 1, eran los bocadillos. “Subí alguno que otro”. Pero, sin duda, su martirio personal era editar ciertos textos de columnistas “que nadie quería”.

Los comienzos siempre son duros, pero “trabajar es la mejor forma de aprender”, comenta Lobato. “Las prácticas en televisión fueron mi segunda universidad”, recuerda Prats, el actual conductor del informativo de la noche en Antena 3. Los medios locales les sirvieron para una primera y tímida toma de contacto.

Piqueras dejó la alpargatería de su padre porque descubrió su vena periodística en el ‘Diario Pueblo’ y ‘La voz de Albacete’, antes de empezar la carrera. Lobato arrancó en ‘La nueva España’ y Brasero hizo sus primeros pinitos en Onda Cero de Talavera de la Reina, donde aprendió a lanzarse porque “era muy cortadillo”. También Sara Carbonero ejemplo de las nuevas generaciones de la televisión se estrenó en la Cadena Ser de Tarancón “cantando las ofertas del supermercado”.

Carreras de fondo

A Brasero le llamaban el eterno becario. “Estuve en Telemadrid con una beca de nueve meses, como un embarazo. Sólo tenía la esperanza de que el parto llegara en forma de contrato”, bromea. Otros, como Lama, llegaron y besaron el santo. “Hice mis primeras prácticas en la Ser y llevo 25 años del tirón haciendo deportes en radio“. Al igual que Mara Torres, el rostro del informativo nocturno de La 2. “Entré un mes de julio en la radio y salí 12 años después”.

Matias Prats, al teléfono.Matías Prats, al teléfono.

Las pruebas de acceso tampoco eran sencillas. “Me presenté al examen de ‘Abc’ con otras 600 personas y sólo había 13 plazas. Creo que me cogieron por original”, comenta Lobato. “Pidieron una autobiografía y yo la escribí como si mi vida comenzase en ese mismo momento”. Y no le faltó razón. Porque la sección que le designaron marcó su futuro. “Elegí Cultura, Periodismo de Investigación e Internacional… ¡y me dieron Deportes! A lo mejor hubiera sido un reportero de guerra extraordinario”. A Piqueras también le influyó su formación, y escribir artículos de fondo, de toros, de fútbol… “o sobre la caída de la castaña”, hizo de él un todoterreno.

Con tanto trabajo, ninguno de ellos recuerda las vacaciones de verano… ¡porque no existieron! Brasero sabía la que se avecinaba: “El primer verano de la carrera hice acopio y me recorrí prácticamente toda España”. Lama no fue tan previsor: “Estuve cuatro años sin vacaciones. Siempre me decían: ‘Manolo, tú para septiembre’. Y en septiembre empezaba la Liga y me ponían a viajar”. La más afortunada fue Mara Torres. “Tenía vacaciones pero a deshora. Siempre en noviembre o marzo”.

El esfuerzo tuvo recompensa: se quedaron. ¿El secreto? “Trabajar un poco más que el que más y un poco mejor que el que mejor“, opina Piqueras. A Matías le funcionó la predisposición. “No tenía bagaje ni experiencia. Y mi falta de cordura me llevó delante de la cámara… aunque las primeras veces me temblaran las piernas”. Brasero se hizo necesario y cuando terminaba sus horas, se pasaba por Internacional para echar una mano. Y Lobato triunfó… “por ser diferente. Hay que ser distinto del resto, pero sin llegar a ser un ornitorrinco”.

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et cetera