Tirando Ando











{17 December, 2008}   ¿Nos conocemos?

A mi amiga Vic le pasó ayer algo curioso: se encontró por casualidad a alguien que no veía desde hace tiempo en la calle. Yo ya he escrito de coincidencias, de casualidades y demás, así que el tema del post no se va a centrar en eso, sino en la calle y la gente con la que nos cruzamos.
Leía el otro día un artículo que hablaba de si alguna vez nos hemos puesto a pensar con la cantidad de gente que nos cruzamos al día, todos ellos desconocidos. A veces pienso en la película Crash: no nos conocemos pero de alguna manera estamos relacionados.
Pues eso, vas por la calle, te cruzas con gente, le miras a los ojos y algunos te aguantan la mirada, otros pasan. Hay gente que probablemente nunca vuelvas a ver en la vida y es poco probable que si lo haces, los reconozcas… ( a no ser que te llamase la atención por alguna razón especial)
Lo que es genial es cuando te encuentras con alguien que sí conoces. Entonces te presentas ante varias situaciones.
La primera es que reconozcas a esa persona y/o eres reconocido. Pueden pasar dos cosas que las dos personas se saluden como tal, cortesmente… o el típico ” ahí viene fulanito, me hago la tonta”…vamos, que si te he visto no me acuerdo…. Esto, en muchos de los casos deja a una de las dos partes con cara de pánfilo cuando vas a soltar el “hola” y la otra persona se para a mirar el escaparate….Es cuando te pones a pensar y dices…” no me habrá visto?” y luego piensas “si , si que me ha visto. ¿Será gilipollas? y yo qué coño le he hecho”. Entonces decides acercarte y saludarle por “la cara”. Yo a veces hago eso… Ah! que te haces el/la tont@? Pues ahora me vas a saludar por mis coj..”.Luego te acabas arrepintiendo porque vas con las narices tan hinchadas que no se te ocurre nada inteligente que decir y te acabas marchando por donde fuiste.
El segundo caso es el mejor. Es ese en el que ves venir a alguien por la calle y te dices a ti mismo…” a ese/a l@ conozco…pero ¿de qué?”….y entonces es cuando ocurre :
A, que te ignora y te ahorras quedar en ridículo, o
B, que re reconoce y te pone la cara como un tomate porque no eres capaz de recordar de qué l@ conoces o cúal es su nombre…
En momentos como esos lo más inteligente es dejar hablar a la persona hasta que te de las pistas suficientes para recordar de qué la conoces, y lo más importante …su nombre!. Ya se sabe…¿ qué tal todo? ¿qué estás haciendo ahora? el típico…¿ qué haces por aquí?, bla,bla,bla..A veces estas preguntas dan tiempo a tu cerebro embotellado para que recuerdes a la persona que tienes delante tuya,cómo se llama, de qué la conoces, etc. Claro, que puede acabar la conversación y te largas sin saber quien es….Este es de los casos más raros, pero también ocurre. Es posible que a la otra persona le ocurra exactamente lo mismo que a tí.
Otras veces también se puede tirar por la vía facil y preguntar directamente de qué os conocéis e ir al cuello y preguntar el nombre. Al principio es incómodo, pero hará que la conversación sea mucho más fluida…
El tercer caso es cuando saludas a alguien , que a su vez va con alguien y te presentas y te dicen..pero si ya os conoceís. Eso también me ha pasado varias veces. Recuerdo a un tal, que lo he conocido como tres veces, pero mi cerebro no consigue recordar su cara…

En fin, si ahora me veis por la calle podeis saber lo que me pasa por la cabeza. ¿A vosotros no os pasan estas cosas?

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et cetera